Gestión del Riesgo de Desastres para asegurar la sostenibilidad de los servicios de saneamiento 

 
Tras unas lluvias intensas a finales de marzo de 2017, durante la ocurrencia del fenómeno de El Niño Costero, se produjeron varios huaycos que desembocaron en el río Rímac, cuyas aguas se mezclaron con lodo, piedras y toda clase de residuos sólidos. Esta situación obligó a la empresa Sedapal S. A. a cerrar las compuertas de su bocatoma, dado que las aguas turbias no podían ser tratadas eficientemente para producir agua potable y podían causar daños en la infraestructura. Con los reservorios sin la suficiente cantidad de agua para abastecer a la población, el 27 de marzo el servicio se interrumpió en 27 distritos de la capital. Aunque esta medida estaba prevista solo por unas horas, se prolongó por tres días, afectando a miles de ciudadanos, quienes tuvieron que abastecerse a través de camiones cisterna u otros medios.
Esa situación es un ejemplo de cómo los servicios de agua potable y alcantarillado pueden sufrir afectaciones a causa de eventos de origen natural o inducidos por la acción humana. En ese sentido, es de vital importancia que los prestadores de los servicios de saneamiento incorporen la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD) en sus actividades. Este enfoque permite identificar, prevenir y reducir los riesgos de desastres, así como responder adecuadamente y recuperarse de una emergencia que afecte los servicios de saneamiento y, por consecuencia, el abastecimiento a la población.
Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres[1], por cada dólar invertido en la reducción de riesgos, se pueden ahorrar hasta 15 dólares en la recuperación después de un desastre. Del mismo modo, señala que, por cada dólar invertido en la creación de infraestructuras resistentes a los desastres, se puede ahorrar 4 dólares en la reconstrucción.
En este contexto, la Sunass, como regulador de los servicios de saneamiento, cuyo fin es garantizar a la población el acceso de los servicios de saneamiento en condiciones de calidad, ha establecido que la GRD se incluya en el Plan Maestro Optimizado de las empresas prestadoras y está incorporando en los estudios tarifarios la creación de fondos de reservas y metas de gestión asociadas a la gestión de riesgo de desastres.

 

Emergencias y afectación a los servicios de saneamiento
Según el Sistema de Monitoreo de Emergencias de la Sunass, entre el 2020 y el primer semestre  del 2022, se han registrado 111 emergencias en el país que han afectado a los servicios de saneamiento, ocasionando interrupciones totales o parciales de los servicios. Un total de 41 sucedieron en el 2020, 46 el 2021 y 24 entre enero y junio de este año. [Gráfico 1].
La mayor cantidad de emergencias fue ocasionada por lluvias intensas (48), seguida por deslizamientos (31), inundaciones (13), sismos (8), huaycos (7), incendios forestales (2), contaminación (1) y tormentas eléctricas (1), [Gráfico 2], lo que afectó a 1 286 258 personas con la interrupción del servicio. En total, 611 561 personas fueron afectadas el año 2020, 640 350 el año 2021 y 34 347 en el primer semestre de 2022 [Gráfico 3]. El 6 % de personas afectadas vivían en el ámbito rural (71 361) y 94 % en el urbano (1 214 897). [Gráfico 4].
 

Prestadores del servicio afectados por emergencias
De las 111 emergencias registradas, 42 afectaron a empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS), 16 a Unidades de Gestión Municipal (UGM) y 53 a organizaciones comunales en el ámbito rural [Gráfico 5].
Asimismo, estas emergencias ocasionaron la interrupción del servicio por un total de 1 536 días. Una vez suscitada la emergencia, las organizaciones comunales fueron las que más tiempo tardaron en restablecer los servicios de saneamiento entre 2020 y 2022, con un promedio de 21 días, seguidas de las UGM, con 17 días y de las EPS, con 5 días [Gráfico 6].
En el período analizado, la mayor cantidad de emergencias han ocurrido en el ámbito de la empresa Sedapar S. A. de Arequipa (9), seguida de EPS Tacna S. A. (3) y Emapat S. A. de Puerto Maldonado (3). Los demás prestadores registraron entre 1 y 2 emergencias con interrupciones de servicios durante ese mismo periodo. [Gráfico 7].

 

Avances en la incorporación de GRD
De las 50 EPS del país, 48 cuentan con reservas de GRD, con un fondo acumulado por S/ 37,7 millones a diciembre de 2021 y se proyecta que, al final del periodo regulatorio, los fondos de reserva alcanzarán los S/ 230,7 millones. [Gráfico 8]. Las dos empresas que tienen pendiente formar un fondo de reservas para GRD son EPS Sedajuliaca S. A. y Agua Tumbes.
Para que las empresas puedan ejecutar sus fondos de manera ordenada y eficiente, deben elaborar un diagnóstico de riesgos, a partir del conocimiento de los peligros o amenazas; así como de las condiciones de vulnerabilidad de la prestación de los servicios de saneamiento. Luego deben identificar y planificar las medidas para prevenir y reducir los riesgos, así como para responder y recuperarse de las emergencias. La Sunass acompaña al prestador brindándole capacitación y asistencia técnica para asegurar que las empresas puedan concretar el proceso.
Posteriormente, el diagnóstico de riesgos pasa a formar parte del Plan Maestro Optimizado (PMO) de la EPS y, en ese sentido, las medidas planteadas para la gestión de riesgos de desastres pueden ser recogidas en el estudio tarifario de la empresa y tener una meta de gestión.
A la fecha, 13 EPS cuentan con diagnóstico de riesgos y 12 de ellas tienen metas de gestión asociadas a la GRD [Gráfico 9]. Esto quiere decir que tienen un horizonte claro de inversiones que pueden ser fiscalizadas por la Sunass.  
En ese sentido, entre las EPS con metas de gestión, la principal actividad que se desarrollará con fondos de GRD es el reforzamiento y protección de infraestructura crítica, con 71.52%, seguido de preparación ante contingencias, con 15.06%, y planes para la implementación de la GRD, con 5.88% (planes de prevención, reducción de riesgos, preparación y rehabilitación, entre otros). [Gráfico 10].

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Solo con una adecuada implementación de la GRD, los prestadores pueden prevenir o reducir los daños a la infraestructura, evitar interrupciones, acortar el tiempo para la reposición de los servicios, reducir gastos en atención de emergencias y asegurar así la sostenibilidad de los servicios de saneamiento en el tiempo y la continuidad de abastecimiento de la población.

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[1] Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres. https://www.undrr.org/es/sobre-undrr/financiamiento