Subsidio cruzado focalizado, una herramienta para acercar el servicio de agua potable a los más pobres

Los servicios de agua potable se caracterizan por su condición esencial, pues impactan directamente en la vida, salud y desarrollo de las personas. En ese sentido, la Sunass, como organismo regulador, trabaja para garantizar que la población reciba servicios de saneamiento en condiciones de calidad, supervisando y fiscalizando a los prestadores. Al mismo tiempo, establece las tarifas que la población debe pagar, velando por la sostenibilidad de los servicios y que más peruanos puedan acceder a ellos, con los consecuentes beneficios en la salud, bienestar y desarrollo.

 

Tarifas de usuarios domésticos
Si bien las estructuras tarifarias para las diferentes ciudades del país se establecen considerando las necesidades y costos que las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) necesitan para operar, mantener y mejorar el servicio, también se considera la capacidad de pago de la población. En tal sentido, la Sunass establece estructuras tarifarias que garantizan que los servicios sean accesibles a personas y familias de diferentes condiciones económicas, sin exclusiones debido a la imposibilidad de pagar. En el Perú, el acceso al agua potable es un derecho constitucional, donde la prioridad se da para el consumo humano frente a otros usos.
Tal es así que, el 97.3% de usuarios domésticos (4.2 millones de unidades de uso de agua potable a nivel nacional), pagan una tarifa por debajo del costo medio —lo que le cuesta a la empresa captar, tratar y distribuir el agua potable, así como realizar el tratamiento de aguas residuales y disposición de excretas—. (Gráfico 1). Esta cifra representa una población estimada de alrededor 17 millones, considerando que en cada unidad de uso habitan aproximadamente 4 personas. (Gráfico 2)
 
Así, por ejemplo, en las ciudades más grandes como Lima (Sedapal), aproximadamente 8,8 millones de personas (97% de unidades domésticas) paga por debajo del costo medio. En Arequipa (Sedapar) son aproximadamente 1,2 millones de personas (99.9% de unidades de uso domésticas) que tiene la misma condición. Y, en Trujillo (Sedalib), más de 782 mil personas (98.7% de unidades de uso domésticas). (Gráfico 2)

 

Protegiendo a los más vulnerables 
Pero más allá de la priorización de las familias (usuarios domésticos) y su acceso a un servicio esencial como una política del regulador, la Sunass ha desarrollado la herramienta de subsidio cruzado focalizado (SCF), que viene aplicando desde el 2017, con el fin de afinar la identificación y protección de la población más vulnerable, estableciendo que aquellos que se encuentren en situación de pobreza o pobreza extrema paguen una tarifa menor, acorde a sus condiciones económicas. De esta manera, se cumple el principio de equidad social, uno de los que rigen la regulación tarifaria en el Perú, al lograr que los servicios de saneamiento lleguen a un mayor número de personas, haciendo que cada quien pague de acuerdo a su consumo y a su capacidad de pago, promoviendo, además, un uso responsable del servicio.
Para ubicar a las familias más vulnerables, la Sunass utiliza los Planos Estratificados del INEI y, complementariamente, la Clasificación Socioeconómica (CSE) del Sistema de Focalización de Hogares (SISFOH) del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social. Así, en la estructura tarifaria de una EPS se establece la cantidad de usuarios con SCF y el factor de ajuste que corresponde para tener una tarifa menor al costo medio.  
A la fecha, la Sunass ha incorporado el SCF en la estructura tarifaria de 20 de las 50 EPS del país, beneficiando a una población estimada de 3,4 millones de personas (857,289 unidades de uso focalizadas) que representan el 19.7% del total de población con unidades domésticas a nivel nacional. Asimismo, representan, en promedio, el 29% población con unidades de uso domésticas dentro de las 20 EPS que aplican el SCF. (Gráficos 3 y 4)
 

El detalle del impacto de esta herramienta en el pago de la población de las diferentes ciudades donde se aplica muestra, por ejemplo, que en Lima (Sedapal) y Arequipa (Sedapar), el 75% de la población con SCF consume 20 m3 y 14 m3 al mes, respectivamente y paga el 51% y 42.7% del costo medio. Es decir, pagan prácticamente la mitad de lo que cuesta llevar el servicio a sus hogares. Del mismo modo, en Piura (EPS Grau), el 75% de la población con SCF consume 15m3 y paga el 34% del costo medio. (Gráfico 5).
El subsidio es un beneficio concreto en la economía de las familias. Por ejemplo, un usuario subsidiado de Arequipa Metropolitana que consume 10m3 al mes, paga S/ 15.8 en lugar de los S/41.8 si cubriera el costo medio (incluye IGV y cargo fijo). Es decir, un ahorro de S/ 26 al mes o S/ 312 al año. 
Un usuario beneficiado con el subsidio cruzado focalizado de Trujillo (Sedalib), según el proyecto de estudio tarifario actual (aprobado este año), pagará S/ 43.2 por un consumo de 10m3, lo cual es S/ 18.5 menos de lo que pagaría sin subsidio. En Piura (EPS Grau), el proyecto tarifario plantea que para un consumo de 10 m3 de usuario focalizado, pague S/ 16.1, lo cual es S/ 30.2 soles menos de lo que pagaría fuera del subsidio.
Este beneficio también está relacionado al consumo responsable del agua potable, pues se busca que el beneficiario no haga un uso indiscriminado del recurso debido a una tarifa menor. Es así que el descuento aplica solo al primer rango de consumo, que varía según cada prestador, entre 8m3 y 20m3. Por ejemplo, en la EPS Moquegua ese rango es 16 m3. Si un usuario con subsidio consume 10m3, el factor de descuento solo aplicará a los primeros 10m3 consumidos. En general, el uso responsable del agua puede bajar significativamente el monto a pagar en los recibos.
Solo en lo que va del año, se han publicado 3 estudios tarifarios (EPS Emusap S.A, EPS Moyobamba S.A. y Sedapar S.A) que incluyen subsidios cruzados focalizados. Se proyecta que, para final de año, las EPS Sedalib, Grau, Seda Ayacucho y Yauli La Oroya también incorporarán el SCF en sus estructuras tarifarias, incrementando a 24 en número de EPS con ese beneficio para los más vulnerables. Así se superaría el millón de unidades de uso focalizadas, con un impacto en más de 4 millones de personas.
 
Tareas pendientes
La meta de la Sunass es incluir el SCF en todas las empresas prestadoras del Perú, para afinar la identificación y protección de la población más vulnerable y conseguir que todos paguen, de manera equitativa, lo justo por su consumo. Este es un proceso que debe ir acompañado de la construcción de una cultura de valoración del servicio y uso responsable y solidario del agua potable de parte de la ciudadanía, para así avanzar en el propósito de ampliar el acceso del servicio a más peruanos.
Con ello, la Sunass busca asegurar que estas familias tengan acceso al agua potable, aun cuando no alcanzan capacidad económica para cubrir el costo real del servicio. De esta manera, pueden cubrir sus necesidades y contar con un servicio que impacta positivamente en su desarrollo. Según diversas investigaciones, el acceso al agua potable mejora los indicadores de salud, educación y desarrollo económico de los países.
Finalmente, en tanto se articulan esfuerzos de manera intersectorial para aumentar la cobertura y avanzar en el propósito del acceso universal a los servicios de saneamiento, es importante también proteger a la población vulnerable que no accede a la red pública de agua potable. Estas familias, que se abastecen generalmente a través de camiones cisternas, aunque consumen menos, terminaban pagando hasta 6 veces más que la población con acceso a red. Esto antes de la pandemia, pues debido al contexto sanitario actualmente el reparto por cisterna es gratuito—. (ver nota vinculada).
Los Servicios Prestados en Condiciones Especiales (SPECE), que consisten en la creación del Fondo de Inversión Agua Segura (FIAS), para destinar recursos a las EPS y que estas puedan abastecer por camiones cisterna a la población que no accede a agua potable a través de la red pública, con un precio justo y fijado por la Sunass, puede constituir una solución temporal y más justa.

Notas:

  • Las unidades de uso están referidas a “unidades de uso activas”.
  • La cantidad de población beneficiada se estimó considerando un promedio de 4 personas por cada unidad de uso.
Notas vinculadas