SUNASS PARTICIPA EN TALLER ORGANIZADO POR 2030 WRG DEL BANCO MUNDIAL

Lima, 6 de julio de 2015

 

El presidente del Consejo Directivo de SUNASS, Fernando Momiy Hada, destacó el aporte del organismo regulador del agua potable en la gestión del recurso hídrico en el Perú a través de incentivos económicos que se vienen implementando, los cuales contribuirán a darle sostenibilidad al crecimiento económico del país.

Momiy expuso en un taller organizado por 2030 Water Resources Group (2030 WRG) del Banco Mundial, donde se evaluaron los incentivos económicos para la gestión sostenible del agua, con la activa participación de organismos multilaterales, cooperación internacional, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, la Autoridad Nacional del Agua, el sector empresarial y ONGs.

 

Los participantes destacaron el aporte de SUNASS en materia de implementación de incentivos, entre los que destacan el mecanismo de retribución por servicios ecosistémicos (MRSE), valores máximos admisibles (VMA), focalización de subsidios y tarifas sostenibles.

El destacado economista y consultor Gonzalo Delacámara afirmó que la única garantía de crecimiento económico sostenible es mejorar sustancialmente la gestión de sus recursos hídricos con un adecuado y eficiente diseño institucional a través del cual se pueden viabilizar los diversos incentivos económicos, como un soporte y complemento a las políticas sectoriales.

Por su parte, el ex ministro de Economía y Finanzas, Ismael Benavides, afirmó que es necesario fortalecer la institucionalidad y desarrollar una nueva cultura del agua para evitar que la agricultura siga derrochando el recurso hídrico. Recordó que un factor es que la exigua tarifa que no pagan no constituye un incentivo que mejore su eficiencia.

 

Entre las principales conclusiones del taller se destacó la necesidad de transparentar el aporte del agua al PBI y la coordinación de políticas en torno a la gestión de los recursos hídricos para evitar la “crisis del agua”, toda vez que en nuestro país la gestión del agua la abordan varias instituciones de manera muy sectorial sin articulación ni tampoco coordinación.

Esta desarticulación genera “fallos de política” que agravan los problemas de escasez del recurso hídrico por sobre explotación o ante un evento climático extremo, como son las sequías e inundaciones.

 

Una primera tarea que se debe enfrentar está referida a la implementación de incentivos económicos para proteger las reservas naturales con las que cuentan las ciudades, sus acuíferos, principalmente costeños, ámbito en el que se genera más del 70 % de PBI nacional.

Esto debería ir acompañado de un control efectivo del uso del agua y del pago del valor correspondiente que permita a todos los usuarios racionalizar su consumo en función del precio. Información transparente: que debe ser pública, de fácil acceso para hacer predictible el comportamiento tanto de reguladores como de usuarios.

 

En este taller se destacó la labor de la SUNASS en el contexto de los reguladores de América Latina, al tener un esquema de incentivos que va en la dirección de gestión sostenible de los recursos hídricos y de facilitar el acceso a los operadores y usuarios a cómo se determinan sus tarifas.